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El Gran Armario

Ojalá se visibilizase y concientizase sobre otras cosas además de la orientación sexual.

El armario homosexual no es el único que existe.

Quizás, y miren lo que voy a decir, es uno de los que tienen las puertas más abiertas para salir hoy en día.

Hay otros... otros de los que ni se hablan. Y cuando no se habla, no se mira, no se toca, como si no existiera, para que no exista, se piensa, erróneamente, que no existe.

Y mientras tanto, como en las películas de zombies, caminamos unos junto a otros sin saber quién es quién, cuando todos somos parte de algo más.


Alma en su Laberinto  ··

Se viene la nocheeeee (nohayvelasquealcancen)

En estos días escuché muchísimas barbaridades. Pero barbaridades en serio. Quiero decir, de ese tipo de barbaridades que hacen que te preguntes si la gente que las dice/ escribe/ piensa, realmente las siente y de ser así, cómo será su interacción con el resto de su entorno. Cómo andará su inteligencia emocional (y lo de la inteligencia emocional da para otra entrada completa).

En estos días he escuchado desde pseudo-excusas sobre cómo nadie se regodea en el dolor o la muerte ajena "PERO".... hasta leer "desagradables" (por ser políticamente correcta) leyendas en medios de internet tales como:  "Ayer fue un pulpo, hoy un pingüino, ojalá siga la racha y se muera una yegua. jaja". Y lo escribo, lo reproduzco, porque más allá de que, haciéndolo lo difundo (seee, mi blog lo leen miles de personas o.o ), al publicarlo en este contexto hago lo que muchos hicieron, hacen, piensan: repudiar.

Me contaron una "anécdota", si es que así puede llamarse, que de paso, sigue con la línea "mística-religiosa" que tomó por asalto a este blog desde hace un tiempo.

Me contaban que una conocida de una amiga (mantengo mi fuente en el anonimato, al mejor estilo Morales Solá) de mi fuente de confianza absolutísima había llamado a dicha amiga para contarle que había hecho lo siguiente frente a los acontecimientos que tuvieron lugar hace un par de semanas: La señora en cuestión relataba cómo le había encendido una vela a la virgen de no-sé-qué-lugar para agradecer (hasta acá vamos bien, quiero decir, puedo respetar cualquier creencia mientras no dañe a terceros) para agradecerle (a la virgen de no-sé-qué-dónde) porque Kirchner había muerto.   O.O

Fue tal mi shock que honestamente me llevó un tiempo asimilarlo. Digo, soy atea, sigo filosofías budistas, taoístas pero no religiosas porque no creo en las religiones "per se", pero eso no significa que no entienda cómo funciona una creencia religiosa. Y que yo sepa, no existe dentro de los cánones religiosos el "agradecimiento" por "la muerte" (a menos, tengo entendido, que la persona sufra y entonces, ya no sufra más, y etc, etc, pero NO creo que sea el caso honestamente).

Me pareció tan burdo, tan hipócrita como la gente que proclama que lamenta muchas otras cosas antes que su muerte (la de Kirchner) y luego da "Gracias a dios" por tener trabajo y casa y comida. ¿Nadie se pregunta de dónde salen las condiciones para que esas cosas se den? ¿Por qué no se quejan de dios cuando les roban o les pasan cosas malas? ¿Por qué no agradecen las desgracias (ok, suena contradictorio) sino que se las atribuyen a algún chivo expiatorio que ande de turno pero agradecen las cosas buenas como si ningún ser humano fuera capaz de proporcionar tales dichas?

Qué sé yo. Fue muy fuerte escuchar que alguien es capaz de prenderle una vela a una virgen para agradecer que murió un ex-mandatario elegido por el pueblo (les guste o no). Pensar que no debe ser la única...

Y me recordó a Franco y su comentario sobre el infierno. ¿Por qué habría de existir si quienes supuestamente creen en él no parecen actuar como si pudieran terminar allí?


Alma en su Laberinto  ··


De cómo hicimos historia (II)

(hace más o menos un mes, escribía...)


Esa tarde, me fui ya preparada porque del laburo me iba a la marcha. Llevé mi banderita arco-iris, mis pins, mi cintita y mi mini vuvuzela. Salí del trabajo con una sonrisa mensajeándome con la Condesa para ver por dónde andaba.

Tomé el 29 que me dejó como a 10 cuadras y cuando caminaba por Callao hacia el Congreso, veía cómo la gente volvía. Les miraba las caras, intentando descifrar algo de lo que sucedía. Esa tarde temprano había escuchado algunos argumentos dados en la Cámara Alta que no podrían encontrarse ni en un jardín de infantes, así que todo era posible.

Recuerdo uno particularmente, creo que de la señora Sonia Escudero, que debe ser una de las tantas mujeres que se olvidan de que ellas están allí hablando con total derecho y libertad de no ser apedreadas gracias a las tantas mujeres que lucharon para que no se nos considerasen seres infernales, inferiores o descerebrados.

Esta mujeres decía, entre otras cosas, que "si cuando nosotras salimos un rato y dejamos a nuestros maridos con nuestros hijos, al volver es un caos, imagínense lo que sería una casa con dos hombres a cargo!"   O.O

Llegué a la plaza, me encontré con la Condesa y otras tantas blogueras conocidas en persona y que no conocía. Me encontré con conocidas del foro. Me contaron las novedades de la jornada, los rezos anaranjados, los discursos destacados (por idiotas, por brillantes, por increíblemente retrógrados). Se oía la voz del orador de turno por un parlante. De vez en cuando abucheos o aplausos. Yo con mi banderita y mi mini vuvuzela, feliz.

Intercambiábamos teorías, hacíamos parodias, nos reíamos felices. Elaboramos una ley de matrimonio acorde con los valores para "el país que dios quiere", en el que sólo podrían unirse en sacramento quienes firmasen y se comprometiesen a reproducirse, habiendo superado un examen físico de fertilidad (demás está decir que deben ser de edad fértil, pfff!), y habiendo firmado un compromiso a no divorciarse nunca jamás. Y otras nimiedades por el estilo.

Llegó la hora de la pizza y nos dirigimos raudamente como compañerxs de toda la vida a compartir la vena. Muchxs nos habíamos conocido hacía menos de 3 horas. Por un rato nos alojamos en un restaurante calentito y charlamos en "nuestra noche", aquélla en la que parecía que de verdad teníamos iguales derechos aun cuando la ley todavía se estuviera discutiendo. Un televisor a lo lejos nos dejaba ver quién hablaba pero no qué decía e intentábamos recordar cómo era que votaría cada legislador.

Terminada la pizza, vuelta a la plaza. Nos encontramos con varixs conocidxs de unxs y de otrxs. Saludos, preguntas de paradero, mates y tés compartidos para apalear los 2° C que hacía.

Iba quedándose la gente que permanecería hasta el final de la noche.

Nos llegan rumores de que vamos 2 ó 3 votos arriba y sólo quedan dos senadores y Pichetto. Faltaban como seis sin contar con las interminables interrupciones de la señora Negre de Alonso.

Los ánimos se iban caldeando; de hecho yo cada vez sentía menos frío.

Miraba el reloj de vez en cuando; las horas parecían volar justo cuando necesitaba que no se fueran. Me levantaría a las ocho y media. Suelo dormir cinco horas a veces, por lo que acostarme a las tres y algo no sería para tanto. Pero la señora Negre de Alonso seguía interrumpiendo. Le prometí, mirando al recinto desde la plaza, una lluvia de huevos a la salida, no sólo por las interrupciones, sino por la magnitud de las pelotudeces que osaba decir a esas horas de la madrugada.

Por fin terminaron los oradores. En el escenario semi-desarmado (habían estado trabajando afanosamente varios hombres en quitar toda la estructura desde temprano), empezaron a juntarse los representantes de las distintas asociaciones y personas públicas que habían sido cara de la lucha en todo ese tiempo. La señora Negre de Alonso insistía en interrumpir, desplegando acusaciones (tal y como comenzó la sesión) de discriminación hacia su persona.

Afuera la gente le gritaba, le chiflaba y le dedicaba cánticos que decían exactamente lo que ella decía que le dijeron en el recinto y en realidad nunca le dijeron.

Llegó el momento en el que Pampurro, en teoría a cargo de la sesión, puso un pseudo-límite y decidió que había que votar. Deben votar. Van a votar.

El dictamen de Mayoría. El engendro ridículo en el que la negativa será una genial noticia.

Desde el escenario Morgado y César Cigliutti lo anuncian. En la carpita lo miran por el plasma. Votando....

Vemos a la gente de la carpita que salta y grita y suponemos que el resultado es positivo. En efecto, anuncian: 32 votos negativos, 30 positivos, 3 abstenciones. Saltamos nosotras, gritamos, nos abrazamos.

Enseguida se hace silencio ya que anuncian que votarán "por sí al matrimonio gay o por no al matrimonio gay".

Nos aferramos de las manos "como" si nuestras vidas dependieran de ello. Casi casi como si se estuviera definiendo una importante arte de nuestro destino. Ah. Cierto. Se estaba definiendo nuestro futuro, nuestro destino, nuestros derechos y tantas otras cosas inimaginables en ese momento y probablemente en los meses que seguirían.

Mi corazón, creo, no latía así desde hacía bastante. Una sensación extrañísima, adrenalínica y vertiginosa.

- Votando... - se escucha por los parlantes. Cierro los ojos y repito: "Por favor, por favor, por favor, por favor...."

Y luego de los instantes eternos, se escucha por el parlante un glorioso:

- 33 votos a favor, 27 en contra, 3 abstenciones. El Matrimonio Homosexual es Ley en la República Argentina.

Yo, personalmente

La gente reunida explotó en gritos, en llantos, en abrazos.

La manos que aferraba se convirtió en un par de brazos que me envolvieron y a los que envolví. Con aquella desconocida-conocida a quien conocía de leer en diversos sitios internáuticos, nos abrazamos increíblemente fuerte, y de pronto, como algo visceral que había estado allí escondido, latente, surgió y subió un llanto extremo. Mi cuerpo empezó a sacudirse en sollozos que se originaban en el estómago. Cuanto más lloraba más fuerte contra sí me apretaba quien me abrazaba.

Nuevamente, hacía mucho que no lloraba de esa manera. Por la alegría, por alivio, por justicia, por derechos logrados y por estar allí para recibirlos.


(y por el bien de quien sea que lee, continuaré mi relato después de unos refrigerios).


Alma en su Laberinto  ··  Hoy, rememorando memorias preciadas.




De cómo hicimos historia (I)

13/08/2010

Hace un mes que estoy intentando escribir algo sobre aquella noche pero no hay caso: no sale nada. Quizás por la inmensidad de los sentimientos; quizás porque no se pueden poner en palabras sensaciones que apenas se llegan a entender.

Durante meses soportamos (no voy a decir "tolerar" porque para mí "tolerar" no es algo malo, como ya dije en alguna oportunidad. El concepto budista de "tolerar" y "tolerancia" es absolutamente virtuoso), entonces, decía, soportamos todo tipo de "agravios". Desde opiniones con alguna cuasi-especie de base que no se desmoronaba de mirarla por esos misterios de la naturaleza, hasta las excusas para insultarnos con palabras "bonitas" (a veces) que encubrían las verdaderas abominaciones o con expresiones dignas del obscurantismo más cerrado, "en nombre de" algo supuestamente más sagrado.

Escuchamos invocar los diferentes nombres de un supuesto mismo dios en vano, si no me equivoco, uno de los mismísimos mandamientos de ese mismísimo dios. Si yo me pongo en el lugar de una persona religiosa, que cree en dios, y mi dios me dice que lo amaré a él por sobre todas las cosas y al prójimo como a mí mismo, que no utilizaré o invocaré su nombre en cano, lo que yo entiendo es muy sencillo: no voy a utilizar el nombre de dios para justificar cualquier acción que provenga de mi ser sólo por el hecho de ser "criaturas" del señor. Si debo amar a mi dios por sobre todas las cosas y al prójimo como a mí misma, entonces no voy a andar insultando a la gente que hace o piensa diferente a mí porque supuestamente lo que mi dios querría es que estuviese por encima de esas diferencias. Y si mantengo discursos de odio para con personas que hacen o dicen cosas totalmente contrarias a mi ideología, aún así debería "amarlo" (entiéndase, no odiarlo) ya que eso es lo que mi dios pone por encima de todo: los mandamientos y el amor.

Claro que como no sólo no creo en dios sino que no creo que dios exista, solamente puedo imaginar cómo sería ese sentir. Y dejo en claro que además de no creer en dios no creo que éste exista porque he escuchado a algún pastor evangelista decir con una seguridad abrumadora que "la gente puede no creer en dios, pero dios igualmente existe". Déjeme decirle, señor pastor, que usted está abusando del sentido de omnipotencia que es el que le atribuye a su dios. Supuestamente dios es el omnipresente, omnipotente y omnisciente, no sus representantes en la tierra, y el mero hecho de que ustedes decida dedicarse a difundir una ideología en la que cree no lo habilita para desmerecer las "creencias" de quienes piensan diferente.

Sucede que lo que creo es que esta gente se siente como amenazada o algo así frente a personas que pueden vivir son creer en que un poder superior regula sus vidas sino que somos plenamente responsables de nuestros actos. 

En fin, no intentaba ni intento escribir una entrada religiosa pero creo que han metido la religión demasiado, casi desplazando los ejes principales de esta ley y nadie pudo ni puede permanecer impasible ante esta especie de revolución religiosa.

De todas formas, decía, hace poco más de un mes que quería poner por escrito algo de todo lo que sentí aquella noche, aquel día, aquella semana que ya parece tan lejana.

Recuerdo el martes 13, ruidazo por la igualdad. Me llevé una mini vuvuzela de cotillón obtenida de un huevo de pascua al laburo para hacer quilombo (¡qué ironía!). Trabajo en un barrio tan almidonado que no se escuchó nada, ni un bocinazo. No había visto los carteles de los "naranjines" hasta que no me aparté un poco más hacia las avenidas. Pero, llegué ese día a casa, y sin poder resignarme, abrí la puerta del balcón, asomé la cabeza y soplé unas cuantas veces. Este artilugio en particular hace *mucho* ruido, pero MUCHO, y depende de con cuánta fuerza se impulse el aire. Realmente puede ser un rompe-tímpanos.

El miércoles a la mañana tenía un grupo que aprende español sólo conmigo, que apenas terminaron el nivel 2. Pertenecen a una congregación religiosa. Me preguntaron qué pensaba de la marcha naranja del día anterior. Les pregunto si su pregunta es sobre mi opinión acerca de la marcha o acerca de la ley. No, es acerca de la marcha. (?) Intento, como puedo para que me entiendan, explicarles que sinceramente no me parece bien. Me comentan que no les parece bien la ley porque Argentina es muy grande (??) pero sólo tiene 40 millones de habitantes (??). Y si la gente se casa con personas del mismo sexo, no podrá tener hijos y... (???)

No sé si terminaron este "argumento" pero se entendió el punto. Tratando de no brotarme, les expliqué que no opinaba lo mismo y que lo bueno es que se pueda hablar sobre esto, bla, bla, bla. Que es un tema difícil, bla, bla, bla. (sobre todo porque casi no hablan español y pudimos comunicarnos en estos temas! [!] ).


Quiero hacer un corte aquí, ya que, para variar, lo que escribí, no sólo lo escribí en varios días, sino que además, es LAR-GO. So, dejo esta parte pseudo-religiosa aquí, para continuar con la parte expeditiva-de campo en la próxima entrada. ;o)  Ahí los veo!


Alma en su Laberinto  ··  Hoy, rememorando memorias. =o)



Soy Una Hereje. (ya no puedo ocultarlo)

(Nota: Esta entrada contiene lenguaje vulgar, cuasi-grosero, alguna que otra persona diría que discriminatorio, y ya que estamos, quizás, por qué no, ofensivo. Continuar con la lectura queda en la responsabilidad del visitante. Gracias).
(Nota 2: Abajo dirá que esto será breve. No hagan caso. Nuevamente he fracasado en el intento. Quizás la próxima!)

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Intentaré ser breve, ya que mañana madrugo para ganarme la vida. Mis padres no me educaron bajo ninguna religión (madre de familia católica, padre de familia judía), porque ellos creyeron que mi hermano y yo, "cuando fuéramos grandes, podríamos elegir".

Cuestioné eso durante mucho tiempo; "pataleé" preguntándome y preguntándoles cómo podría elegir sobre algo que desconozco, pero al fin y al cabo, a lo largo de mi vida, no me han faltado acercamientos a ninguna de las religiones mencionadas, eso puedo asegurarlo.

Mis tíos son fervientes católicos practicantes, por lo que sé cómo es una misa en tiempo y forma. Y he asistido a servicios religiosos judíos, ya sea por bar-mitzva's o en rosh-hashana o pesaj con amigos. Es decir, sí, he podido elegir.

Mi elección ha sido "no positiva". NO creo en dios. Quiero decir, no es que no creo en dios; no creo que exista dios, que no es lo mismo.

Sin embargo, y con el tiempo y la vida, me he acercado y estudiado las religiones orientales. El budismo por ejemplo. Y, si bien no me gustan las religiones en sí mismas, no me gusta el sistema en el que se basan las "religiones" (y por eso no quiero ser religiosa), sí me gusta la filosofía detrás del budismo.

Entonces, sí puedo decir que soy una persona "espiritual" (MUY), que sigue la filosofía budista. He ido a ceremonias budistas en templos budistas y son realmente maravillosas. Y cabe mencionar que, además, el budismo es una religión ateísta, lo cual coincide con muchas de mis ideas. Pero igualmente, a todo esto y como, insisto, no me gusta el concepto de religión, no soy budista; simplemente sigo su filosofía de vida en las muchas cosas que pueden serme útiles (y son muchísimas, créanme!).



(¿¿Ok, pero por qué la nota al principio y toda la advertencia, Alma??)



Dicho esto, y con todo lo que está sucediendo en torno al "debate" sobre la Ley de Matrimonio Igualitario (y era inevitable que la entrada fuera hacia allí), lo que quiero decir, casi gritar a todos estos personajes que aparecen y se multiplican proclamando que no "albergamos" a cristo en nuestros corazones y cosas por el estilo, sería algo así:

1. OBVIO que no albergo, ni le doy asilo, ni lo guardo, ni siquiera tengo una foto de Jesús en mi corazón. Simplemente porque, por mucho que puedo respetar al personaje histórico que fue, y lo que representa para las millones de personas que lo "siguen", para no representa absolutamente NADA. Entonces me parece como mínimo coherente no tenerlo en mi corazón. Y no veo por qué debería tenerlo, albergarlo o algo por el estilo. Así que por favor, DEJEN de intentar imponer(nos) algo que es una realidad para ustedes, pero no para todos.

2. Dejen de meter a dios en esto. Yo no creo que dios exista, pero no voy a sus iglesias, sinagogas, mezquitas y templos a predicar en contra de ello porque YO no crea. YO los respeto (y las tantísimas personas que no creen que dios exista). Respeten que quienes no creemos en vuestro dios podamos hacer lo propio.

    2. a. Esto NO se trata de dios. La religión no tiene nada que ver en esto. Y aún cuando tuviera que ver para ustedes, en nuestro país no existe una sola religión y la última vez que chequeé existía la libertad de cultos y el estado es laico, con lo cual, si yo sigo una filosofía de vida en la cual no es un pecado tener sexo con una persona de mi mismo sexo (voy a dejar las interpretaciones bíblicas erradas y todo ese tema para salvar la longitud de la entrada), pues entonces, para no lo es.

    2. b. ¿Acaso no se trata de eso? ¿De creencias? Ustedes quieren imponer una creencia, un dios. Yo no creo en eso, pero AUN así me iré a un infierno en el que no creo. En mi opinión es algo medio esquizoide, pero bueno... Y si de creencias se tratase, y yo creo en una filosofía que no condena lo que hago, ¿entonces por qué tienen que juzgarme de acuerdo con otra filosofía? ¿¿EH?? ¿Si yo, siguiendo mi filosofía, no estoy haciendo nada malo? ¿¿EH??


3. Cuando empecé esta entrada estaba furiosa. Y todo lo que tenía en la mente era una frase: "NO METAN MÁS A DIOS EN ESTO. NO ME IMPONGAN UNA CREENCIA QUE NO ME PERTENECE". Y el otro día, mientras caminaba las dos cuadras de mi casa al laburo, pensaba y una cosa llevó a otra. Y me acordé de una catarata (de las tantas) de atrocidades que había escuchado decir a una mujer por la televisión el día anterior. Que todos (o casi todos, supongo) los cataclismos del mundo, del país y similares eran causados por los homosexuales y sus perversiones (no les puedo decir que es un "sic", pero casi).

Y pensaba y de repente me di cuenta. Y pensé e intenté imaginar por un momento que dios sí existe. Con toda la información que se me ha brindado sobre dios en estos tiempos, que no ha sido poca.

Y llegué a una conclusión no poco importante: que probablemente, muchos de los cataclismos (aunque no me animaría a utilizar esa palabra, pero después de todo recordemos que intento imaginar que dios existe) que tienen lugar en realidad son causados, no por los homosexuales, ni por los que tienen sexo antes del matrimonio, ni cosas así, sino por los que usan al mismo dios para discriminar, tal como lo vimos todos estos meses, o los que dicen que en la biblia dice algo que ellos toman como les gustaría que dijera, después de cientos de traducciones y de la de ellos también, o por los que usan los principios de amor y generosidad como pantalla para ganar poder y convertirse en una elite que mira al mundo desde un falso pedestal, ya que el verdadero, según su religión, debería ser el de dios.

Si yo creyera que dios existe, pensaría eso. Como no lo creo, simplemente pienso que son unos reverendos hijos de puta y que utilizan (aún así) principios de amor y generosidad y otros tantos para lo mismo que decía más arriba.

Y como no creo en el cielo o el infierno, sino en el karma (que no es el karma que todos nombran con liviandad), sí creo que cuando llegue el momento, todo lo que hacen lo van a pagar; que de alguna forma todo les va a volver, y de esa extraña y retorcida forma que es el karma.

Y como una de las cosas que sí practico es la tolerancia, en el sentido budista, oriental (que no debe confundirse con "tolerar" = "soportar" como lo vemos nosotros, "el tener que soportar algo porque no queda más remedio", no!), esta práctica, resumidamente, hace que pueda ver que este tipo de personas, este tipo de seres simplemente no han evolucionado lo suficiente como para poder sentir lo que es el amor, o lo que es el respeto o lo que son las emociones superiores. No los justifica en lo más mínimo, pero allí reside la virtud de la práctica de la tolerancia, en poder ver que actúan así por una incapacidad y que debemos ser tolerantes ante ello, como muchas personas lo son ante nuestras propias incapacidades también. (Es bastante más complejo, pero en fin, como quería ser breve..... ¬¬  Y es tardísimo... ¬¬ ).

Así que.... Vayan a llorar a la iglesia, les digo a quienes quieren hablar de dios tan frenéticamente.
A quienes no, bienvenidos sean a la democracia constitucional.

Estoy un poco harta. Sep. Y me fui a dormir.

Alma en su Laberinto  ··  Hoy, hereje... jejejeje.