Mentirosx(s), Mentirosx(s).....
1. Cuando alguien (me) miente, ME DOY CUENTA. Puede ser que no lo diga. Puede ser que no lo (de)muestre, pero ME DOY CUENTA. SIEMPRE. Quizás en ese momento, si se trata de una mentira muy "intrincada", no me dé cuenta qué es exactamente lo que me está haciendo ruidito atrás, en la mente, qué es lo que me está molestando, como piedra en zapato nuevo, pero, repito, *inevitablemente*, y, quizás también, porque tengo una memoria *prodigiosa*, ME DOY CUENTA.
1. a) La subestimación del "sujeto" que conlleva el acto de mentir es una de las cosas que más me enervan, probablemente. El pensar que "uno/a", al mentir/tergiversar, puede engañar con otra realidad a un "otro/a" es tratar de imbécil al prójimo.
2. El acto de mentir implica una serie de otras acciones, tales como (pero no limitadas a):
- sostener dicha mentira en el tiempo, por sobre todo.
- sostener una historia ficticia (con o sin personajes inventados, con o sin detalles) a lo largo del tiempo.
- tener hechos con los cuales sustentar la mentira en sí misma.
- recordar haber mentido en primer lugar.
- de no tener hechos reales con los que alimentarse, NO (repito, NO) entrar en terrenos irreversibles.
- tener la capacidad de no contradecirse.
Probablemente esté olvidándome de muchas cosas, pero básicamente creo que es esto.
Y aquí vendrá la inevitable pregunta (ya la escucho acercarse al galope desde lejos), ¿y cómo es que sabés taaaannnntooo sobre esto, Alma?
Sé porque todo esto es lo que me permite detectar cuándo una persona me está mintiendo olímpicamente o no. Cuando son unos caraduras y se me ríen en la cara y piensan que no me doy cuenta, y yo me río más fuerte cuando se van porque ME DI CUENTA DE TODO.
Sé porque no miento ni cuando juego al truco (se me nota, porque detesto hacerlo: mentir), pero si tuviera que hacerlo en algún caso extremísimo de vida o muerte, pero serio, serio de verdad, sería todo esto lo que pensaría a la hora de mentir. Y cuando digo un caso extremísimo, no hablo de que no me pesquen en el laburo si me equivoqué, o de mentirle a la pareja si surgiera un problema. Hablo de algo de vida o muerte *de verdad*.
Al fin y al cabo, ¿a quiénes mienten quienes mienten? Si alguien me dice, "Trabajo en 'tal lugar' haciendo 'tal cosa'" y luego sucede que descubro que no es así, ¿de quién es el problema? ¿Mío? ¡NO! ¡Ni un poquito! Si alguien me cuenta algo sobre un familiar al que le pasa lo mismo que a mí, para solidarizarse, y luego descubro, por esas vueeellllltas de la vida (¿vio?) que ese alguien no tiene ni p#t@ idea qué es lo que me pasa a mí y/o de qué se trata y/o en qué consiste, ¿de quién es el problema? ¿Mío? ¡NO! (¡Acertassssteeee!) ¡Ni una pizzzcaaa! Porque, como dije, como repito, y como me pasa desde hace casi 34 años (es cuestión de unos cinco días... qué tanto), ME DOY CUENTA.
(¿habrá quedado claro, che?)
Alma en su Laberinto ··
Reflexiones de ascensor
*carraspeando*
"El egocentrismo no reside en cuánto una persona se pre-ocupa por sí misma, sino en lo poco que dicha persona se pre-ocupa por las personas que la rodean".
Vualá.
Miiiuuurrda que me vine profunda hoy.
Alma (en su Laberinto) ·· Hoy, "meditando" (literal y metafóricamente hablando, para variar).
(Nota al margen: Blogger anda para el c@r?j*!!!!!! Grrrrr ¬¬ )
De cómo hicimos historia (I)
PostData al "porqué".
Me fui a cenar con mi madre.
Le comento, contenta, la anécdota de mi trabajo (de la entrada anterior).
Olvidé los "detalles" de días anteriores, que me tenían "molesta".
Olvidé que me "molestó" (por ser correcta) que dijera que Florencia de la V era una enferma(o), y una psicótica(o) (los masculinos NO son míos). Esperaría que la palabra "psicótico" saliera de cualquiera menos de la boca de mi madre para referirse a una travesti/transexual, siendo que es psiquiatra y no precisamente cerrada de mentalidad.
Olvidé que me "molestó" (por ser correctísima) que, hablando sobre el matrimonio igualitario, hiciera mención a "otros temas que son [más] importantes". ¿O yo lo interpreté mal, como luego me diría, que no lo había dicho en el tono que lo dicen quienes dicen que "no está en la agenda de temas a ser tratados"? No me pareció mal interpretado, y en todo caso, si lo interpreté mal es porque "tuve" algo para interpretar: una reacción, un comentario acerca de lo no-prioritario del tratamiento de la ley.
Pero digamos que me "olvidé" de todo eso, porque, ya sabemos, en el trato diario, todo es completamente natural, como debe ser, hasta (!) puedo decir lo linda que me parece Romina Gaetani sin que se extrañe.
Y así, como me olvidé, le conté "el porqué".
¡Para qué!
Sinceramente, ahora (mientras escribo) pienso que no tiene que ver con un tema de sexualidad, pero no importa. Da lo mismo en estos tiempos.
Mientras terminaba de contarle la anécdota, ella y su mente ya habían disparado quién sabe para dónde. Bah, sí sé para dónde.
Para decirme que esas cosas no se cuentan. O.o
- ¿Qué cosas? - le pregunté sinceramente sin saber a qué se refería.
- Eso, de por qué no sos competencia.
- Pero lo dije en broma. Estábamos jodiendo.... - le contesté, pensando que el problema era el hecho de que dijese que yo era competencia de la directora o.. del supervisor o.... qué sé yo!
- Pero una no anda contando intimidades en el lugar de trabajo.
...
- No conté intimidades. No anduve explicando con quién y cómo tengo sexo.
....
- Bueno, no.... Dije mi orientación, pero no es que anduve explicando con quién ni cómo tengo sexo!
Y obviamente, le dije que me harté de sentir esa actitud de su parte. Discusión cortita.
"Jalaz". Whatever.
Y sí, en estos días parece que todo el mundo está realmente muy pendiente de cómo y con quién tenemos sexo. Tanto, que puede pasarse por alto "detalles" como el hecho de que le estaba contando que mi supervisor "tiene sexo" con la directora, y lo "medio-blanquearon" delante de mí hace unos días.
Lo que hace el poder de la sugestión.
Lo que hace el lavaje de cerebros.
(Me explayaré sobre el señor Bergoglio más adelante, ya que no quiero contaminar esta entrada).
Alma en su Laberinto ·· Hoy, "olvidadiza".
De cómo ser boludeada se abusan de tu paciencia
Cinco minutos antes de la clase, llega uno de los alumnos y se acerca a la recepcionista (yo estaba estaba conversando con otra profesora y mi supervisor allí cerquita). Le dice que venía a cancelar la clase porque sus otros dos compañeros no iban a venir. La recepcionista (la misma santa que lidió con el Pendejitou) le dijo que para cancelar debía hacerlo el día anterior antes de tal y tal hora.
Mi supervisor (que ya había estado prestando atención) agrega que al ser un grupo, no podían cancelar, sólo podían pasar la clase a otro día de esa misma semana. Alumno E. (así lo llamaremos) mira con sus ojos enormes y sin decir palabra. Luego de unos segundos, explica:
- Es que V. y F. no vienen hoy y si yo tomo esta clase, lo que yo vea, después lo van a repetir la clase que viene y entonces yo voy a perder una clase.
Pensé. Técnicamente el pensamiento tenía muchísimo sentido. Ver dos veces lo mismo ES perder una clase.
Pasamos a explicarle a Alumno E. que en realidad, si ellos faltan es cuestión de ellos, y que la clases, aun con un solo alumno, de dicta igual y que la clase siguiente no debería verse lo mismo, por lo cual, no pierde nada. La otra profesora le dijo que también podía aprovechar para aclarar dudas.... (lo que darían algunxs alumnxs que están en grupos por tener una clase para ellxs solxs!).
Alumnos E. no parecía satisfecho con ninguna opción. Le dijo a la recepcionista (como si fuera su secretaria personal), que llamase a F., su compañero. La muchacha me mira y me pregunta:
- ¿Y qué le digo? - me la quedo mirando, porque tenía muchísimo sentido esa duda. Ni yo podía responderle. A todo esto, Alumnos E. había ido a servirse un café. Mi supervisor y la otra profe también se habían dirigido hacia allí, ya que varias clases estaban por empezar.
- ¿Qué dijo F.? - inquiere Alumnos E. mirándome. No entendía muy bien qué era lo que quería, pero parecía que ahora yo era la secretaria personal. Creo que respondí algo así como que no sabía qué era lo que quería que le dijéramos a F.
Lo miro a mi supervisor como preguntándole qué hacer. Mientras tanto, Alumno E. ya estaba hablando por su celular, al parecer, con F. (¡¡Era tan sencillo!!).
Después de una breve conversación, con mismo contenido que lo que veníamos diciéndole a Alumnos E., corta y le preguntamos, una vez más, si va a tomar la clase (le reaseguro que la clase que viene NO van a ver lo mismo). Dice que sí, pero que igualmente no está contento con la situación. La otra profesora, que había estado siguiendo la situación dice, atinadamente:
- Les digo, es un alumno complicado.
Y nos dirigimos raudamente al aula. Yo ya me la veía venir de lejos, fea, feísima. Una clase que iba a tener que remar mucho.
Empezamos, y Alumnos E. no prestaba atención.
Vale una aclaración aquí, antes de continuar: soy considerada una persona sumamente paciente; en extremo podríamos decir. Es algo que me caracteriza y que hace que pueda hacer mi trabajo (relativamente) bien.
Alumnos E. miraba constantemente su celular, cuando le preguntaba algo, después de toooooda una explicación, me preguntaba:
- ¿What?
Y parecía encaprichado a seguir consignas. Haciendo un ejercicio de verbos, yo ayudándolo a que pueda elegir el tiempo correcto, me lanza un:
- ¿No tenés las respuestas ahí? - así, en español y todo, y como si dudase de mi conocimiento.
A ver, analicemos: es un nivel bajo, no es que podía tener dudas en cuando a qué tiempo verbal correspondía, y AÚN cuando pudiese tener dudas, las respuestas las estaría leyendo, para guiarlo al tiempo correcto, sin mencionar que ese ejercicio en todos los años que llevo dando clases en este trabajo, lo debo haber hecho incontables veces y con la memoria que me caracteriza, con 3 ó 4 veces, me bastaría con saber las respuestas de memoria. En fin, comentario para boludearme N° 1, al que respondí, manteniendo la mirada en su mirada:
- Sí. - como quien dice, "por supuesto, y son las que te estoy diciendo".
Luego, en otro ejercicio, cara de "esto es una pelotudez". La idea es que no me importa si lo que hacemos es brillante o digno de niños de 5 años, ya que estamos aprendiendo un idioma. No es importante el contenido, sino la forma. Y de nuevo, se sale de la consigna y cuando le pregunto, le digo por qué no utiliza la palabra que estábamos practicando en cuestión, la respuesta:
- Porque me pareció que ésta es más adecuada.
O.O
Ooooooookkkkk.
Llega un punto, creo, en la paciencia de todo ser humano (y esto se los digo del otro lado, del lado de profesora amorosa, que soporta todo y jamás abusaría de ese rol), en el que uno no puede dejarse pasar por encima. Es decir, quien está enseñando, lo hace por algo y el mero hecho de que a esa persona le paguen por enseñar, no significa que puedan tratarla cual felpudo para descargar frustraciones. Entonces, con la cara más dulce que todo mi ser me permite, me dedico a demostrarle que en realidad, no sabe tanto cómo cree saber, y que debería dejarme hacer mi laburo, porque de lo contrario, está tirando la guita a la basura (cosa que realmente no me incumbe, pero que no por tirarla a la basura donde yo trabajo piense que puede "basurearme"). Indefectiblemente funciona. Vaya una a saber por qué.
Pasada la hora de clase (en realidad a los 45, 50 minutos), se suele tomar un descanso, ya que obviamente 1 hora y media de clase seguida es bastante inhumano y cansador. Pregunto (casi una formalidad) si quisiera tomarse los 5 minutos para el café y me responde que no. Ò.o
"Ok", pienso, "entonces sigamos y termino 5 minutos antes que esto ya no da para más".
Y se hicieron las 20:27 (!), momento en el cual decidí dar por terminada la clase, redondeando. Me mira, mira su celular (ya a estas alturas no me sorprendía), y me dice:
- Pensé que la clase era hasta las 20:30.
- Sí, es hasta las 20:30.
Mira nuevamente su celular.
- Son las 20:25.
O.O
No pregunten cómo sigue vivo. No lo sé. Miro mi reloj (que obsesivamente está ajustado con la hora oficial) y marcaba las 20:28. Le digo:
- El mío dice 20:29. - claro que no iba a decirle 20:30, sería demasiado perfecto. Y no iba a decirle 20:28, porque diría que tenía 2 minutos más. Qué más daba 1 minuto más, 1 minuto menos; a estas alturas hasta dudo que en su celular dijese 20:25 realmente!!
Se me queda mirando, pone cara de descontento y mueve una mano para juntar su carpeta. Le dije la tarea que podía hacer en casa. Se levantó y empezó a intentar decirme cosas en inglés (todo lo que no había hablado durante la clase, claro). A Alumno E. le lleva aproximadamente 3 minutos hilar una oración de 10 palabras hasta que le sale correctamente. Si pensamos que intentó decirme unas 3 ó 4 oraciones y yo se las corregí y le contesté y nos despedimos, dejó la clase a las 20:40 más o menos.
Resumiendo: no sólo no tomamos recreo (los 5 minutos por reglamento, contrato o como le llamen), sino que además se fue de la clase 10 minutos después como mínimo. Y me estuvo desafiando toda la clase.
Es decir, me boludeó. Parece, solamente parece un idiota. Ahora sé que es un tremendo hijo de puta.
En las dos semanas que siguieron, cuando me veía, apenas me saludaba. Por compromiso. Antes, me cruzaba y había llegado a preguntarme (le tomó 5 minutos porque lo hizo en inglés) cuándo me iba a tener como profesora de nuevo. Interesante cómo cambia la gente, incluso cuando una hace el mejor esfuerzo.
Probablemente eso es lo que diferencie a los primeros (idiotas) de los segundos (hijos de puta).
Los idiotas quizás no llegan a reconocer el esfuerzo porque no se dan cuenta, quizás sí.
Los hijos de puta saben muy bien el esfuerzo que una hace, pero simplemente lo usan a su favor, lo desechan, lo subestiman porque creen que es su derecho.
Lo bueno es de todo esto es darse cuenta de que una sabe diferenciarlos.
Alma en su Laberinto ·· Hoy, boludeada pero no boluda!!
Por favor, no golpee el vidrio.
Sólo pasaba para desear todas las cosas deseables a todas las personas que deseen recibirlas, y para contar (imitando con admiración, de qué otra forma a La Gran Condesa Da Estálaleche) que a la brevedá escribiré una de mis mejores entradas "ever".
O quizás no.
(Pero algo hay que decir, ¿vio cómo es la cosa?)
Ah! Y estoy de vacacionesssss!!! Muajajajajajajajajaj!!! Hace exactamente un año que no tenía más de 3 días seguidos libres. Todo un acontecimiento.
En la próxima entrega: de cómo NO ser sutil, parte II.
Jejeje, sé que mueren por saber cómo siguió eso, ¿no? ;o)
Alma en su Laberinto ·· Hoy, pensando cómo hacer para escribir sin sonar como si me estuvieran apuntando con una Kalashnikov a la cabeza. Y preferiblemente cosas interesantes. Sep.
El prejuicio y la discriminación "socialmente aceptado"
No hay nada que deteste más que las generalizaciones. Bueno, sí hay probablemente, pero las generalizaciones me molestan en extremo.
Una de las tantas generalizaciones que detesto es la que hacen muchas personas cuando dicen lo siguiente: "*Todos* somos prejuiciosos, *todos* prejuzgamos de una forma u otra". O.o ¿Y eso por qué? *Ésa* persona está siendo prejuiciosa.
No estoy diciendo que en el mundo en general no existan muchos prejuicios y de todas las formas y los colores. De hecho creo que existen *demasiados* prejuicios. En mi opinión y solamente mía, si existiesen la mitad de los prejuicios que hay dando vueltas, habría la cuarta parte de los conflictos que vemos a diario. Más o menos, es una cifra tirada al azar en medio de un pensamiento; nada científico.
Pero a lo que voy con este fluir de palabras es más bien otra cosa. Es... Hace mucho tiempo, no recuerdo cuánto, me propuse algo: NO SER PREJUICIOSA. Eliminar cualquier pensamiento prejuicioso que viniese a mi mente. Obvio, no sucede de la noche a la mañana, lleva voluntad, pero eso no quiere decir que no se puede hacer. Eso no quiere decir que la naturaleza supuestamente prejuiciosa innata, inherente e inmutable de los seres humanos tenga que permanecer a nuestro lado toda la vida y morir con nosotros cual tatuaje que nos fue hecho a fuego al nacer.
Entonces, lo que fui proponiéndome fue precisamente eso: en cuanto un pensamiento en el que yo era consciente que había contenido discriminatorio venía a mi mente (y sí, a menos que tengamos tal lavado de cerebro que no distingamos bien de mal en términos generales, sabemos muy bien cuándo se discrimina y cuándo no), en ese momento me decía a mí misma que NO, que ese pensamiento, esa forma de llamar a lo que sea que estaba llamando así, NO estaba correcta. Poco a poco fui descubriendo que tenía muchos menos pensamientos o reacciones que pudieran "saltar" con contenido potencialmente discriminatorio. Y por consecuencia, mucho menos que desterrar.
No fui educada para discriminar. Vengo de una familia mixta, con una madre de ascendencia católica, italiana y libanesa y un padre de ascendencia judía y ucraniana. Y ambos son ateos ahora. No fui educada discriminando tampoco, que es otra cosa. No soy religiosa, pero sí espiritual. Adoro la filosofía budista, pero no me gustan las religiones. Sin embargo, las ceremonias budistas son unas de las más bellas que he experimentado (habiendo concurrido a misas y ceremonias judías también).
El prejuicio, la discriminación, se pueden COMBATIR. No existen para siempre. No es una condición permanente a la que hay que acostumbrarse. NO todo el mundo es prejuicioso y discrimina. Una persona puede ser una persona de mierda. Luego será: gorda, flaca, fea, linda, rubia, morocha, blanca, negra, alta, enana, loca, cuerda, gay, hétero, lesbiana, trans, bi, puto, puta, torta, chongo, cana, ladrón, judío, cristiano, musulmán, budista, ateo, agnóstico, nazi, comunista, conservador, socialista, sordo, ciego, mudo, rengo, enfermo, retardado, (insertar nacionalidad), tipo, mina, viejo, joven, (insertar profesión), (insertar signo del zodiaco), pobre, rico, y como me acabo de pasar 5 minutos intentando pensar en todas estas categorías, si alguien tiene alguna más, no dude en agregarla. La idea no es la categoría, precisamente. La idea es que eso NO importa. Y que cuando es una de esas categorías lo que precede a la palabra "de mierda", lo que hay que pensar es: "Momento! La persona es de mierda, luego, será esto, lo otro y lo de más allá. Pero no tiene nada que ver ".
Puede que hayan muchas personas a las que les importen tres catzos y medio hacer ese ejercicio. A mí, sí. Por eso, no quiero que luego, vayan diciendo que todo el mundo es prejuicioso y discrimina. Porque hago mi propio ejercicio para no serlo. Y tampoco discrimino a quienes no quieran hacerlo. Es pura y exclusivamente problema de ellos. Ellos se pierden de vivir una vida sin la necesidad de ver a la gente detrás de rótulos y estigmas.
Seguro, las etiquetas existen. Pero cuando las etiquetas se usan para estigmatizar, se vuelven "pegajosas". ¿Y cuál sería la diferencia entre decir que alguien es "tal y tal cosa" y que "todas las personas son prejuiciosas y discriminan"? ¿Que una es más "general" que la otra? ¿Eso lo hace más "verdadero" y más "aceptable"?
Sí, me enoja. ¿Por qué? Porque hay gente que todos los días nos esforzamos para poder marcar una diferencia en nuestras vidas y las vidas de quienes nos rodean. Para que nuestra existencia no sea igual y quizás, solamente quizás, de a poquito, poder cambiar alguna que otra cosa a nuestro alrededor. Y causa bastante lástima que el prejuicio y la discriminación interna de algunas personas (digo algunas personas en general, para no decir "la gente"), no les permitan disfrutar de los cambios que suceden a su alrededor y quieran extender, inconscientemente, eso mismo sólo porque no pueden superarlo o porque no tienen ningún interés en hacerlo.
Alma en su Laberinto ·· Hoy, quitándome de encima el estigma de la discriminación y el prejuicio generalizado.
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Parloteos de... ¿Madrugada? ¿Medianoche? Parloteos del CAOS
Y como siempre, cuando me agarran este tipo de saturaciones (que parece que van en aumento) me despacho con algunas... "reflexiones", que pueden llamar, tranquilamente, aleatorias. Aun cuando tienen un hilo conductor dentro de mi mente.
Empecé esta semana repugnada, creo que el domingo, y me di cuenta de ello mientras me daba una buena ducha, como acostumbro a la noche (porque eso de que a la mañana la ducha te despabila, para mí no corre). Empecé a pensar en toda la información que había absorbido durante la semana pasada, que estuve en reposo porque mi hígado tenía ganas de salir a caminar solo por ahí y mi presión arterial parece que no se enteró que debe tener un mínimo indispensable para que yo pueda funcionar. Con lo cual, entre el miércoles y hoy... básicamente descansé. (Y bajé de peso por ingerir té, galletitas de agua, purés varios y paremos de contar).
Entonces, decía, durante la buena ducha que me daba, y que suelen ser mis momentos de semi-meditación, sinceramente me sentí... a ver si encuentro la palabra... no "manipulada", no "usada", no "subestimada".... me sentí en medio de una guerra. Eso era. (Ustedes me dirán, "¡Pero nena, andá a preguntarles en Medio Oriente y vas a saber lo que es estar en medio de una guerra!"). Sí, sí.... pero en ese caso, TODO el mundo está en guerra, de una forma u otra. Ya llego a eso. La guerra a la que me refiero es... ni siquiera estamos en campaña para elecciones presidenciales... y los partidos, los candidatos se están *MATANDO* entre ellos. Sí, *entre ellos*.
Porque si nos fijamos en las encuestas, el 50% de la gente no tiene ni la más remota idea de qué se vota el 28 de junio. Y probablemente el otro 50%, o no le interesa, o no sabe, o no quiere votar. El punto es, y siempre fui alguien que asistí con alegría a cada elección (llámenme.... como quieran, bah), el punto es que esta sensación de estar en medio de una guerra de candidatos me surgió de ver en los medios, en los diarios, en internet, en cada lugar al que se pueda tener acceso mínimamente a información acerca de las elecciones y de los partidos políticos o de los políticos en campaña o en sí mismos, y sentir que no están presentando campaña sino que se están peleando entre ellos. Se están contestando y volviendo a contestar argumentos, desacreditándose unos a otros, argumentando que lo que unos hacen es falso y que lo que otros hacen es en contra de los de más allá.
Y mientras tanto, la población, rehén de la guerra entre partidos. Sin conocer una sola propuesta, viendo quién dispara más fuerte o más rápido, y cuantas bajas tiene cada partido, de acuerdo, obviamente, con qué medio de comunicación se elija consultar.
Es agobiante. Y por sobre todo, es insalubre. Y además de todo, y probablemente lo peor, no es constructivo; es destructivo. Ya sea el gobierno oficial, ya sea una oposición. Al gobierno se lo eligió constitucionalmente; la oposición más que ayudar a construir un país, hace lo que dicta la palabra: se opone sistemáticamente a TODO. Y sinceramente, esté o no de acuerdo yo con lo que haga el gobierno (en este caso, el actual, obviamenbte), me agota este "oponerse" por el simple hecho de hacerlo.
Continué esta semana trabajando nuevamente, para variar. Mirando el noticiero (o los noticieros) durante algún almuerzo o en algún otro momento. Y obviamente no se pueden evitar, a veces, las propagandas. Sí, las propagandas, publicidades de productos. En cuanto a estas últimas, probablemente sean un resultado de lo que vengo viendo en los mismos noticieros pero me está costando muchísimo encontrar publicidades que me gusten, y que no sean agresivas. La mayor parte no me gustan. La enorme mayoría son extremadamente agresivas. Me lo mencionaba mi padre el otro día. Me decía: "Es impresionante! Todas, todas las publicidades, son una más agresiva que la otra!!". Y es verdad. Creo que hay muy pocas que sean buenas sin apelar a un recurso agresivo o violento de una u otra manera.
Lo que me lleva a los noticieros. Sinceramente, sí, lo confieso, miro los noticieros, miro programas como "La Liga" y "Cárceles", por Telefe simplemente porque me parece que no son "amarillistas" y que están muy bien tratados. Y sobre todo desde el respeto y no desde lo macabro y desde la explotación de lo bajo, lo sucio, lo innombrable y todo lo que hay que ocultar (supuestamente). Creo que son realidades que muchas veces no conoceríamos de no ser por este medio, y que al mismo tiempo están tratadas con mucho cuidado, precisamente sin caer en los típicos golpes bajos.
Pero me sigo asombrando de cómo, día a día, cada día, un poquito más, poco a poco, crece la violencia, crece la forma de violencia, y... no sé. Cosas que quizás hace 15 años jamás se hubieran podido concebir, o era algo absolutamente aislado, ahora se ve o se encuentra una vez por semana. Asesinatos pasionales con suicidios incluidos, secuestros con violaciones, violadores seriales, violadores de familiares que tienen familia con sus hijxs durante años, abusos de menores a rabiar (en entidades eclesiásticas), (y sí, probablemente esto recién ahora "sale a la luz", no es algo nuevo), crímenes con tal nivel de ensañamiento que no cabe en la mente cómo se puede hacer algo así a otra persona y poder seguir viviendo sin recordarlo para toda la vida.
Escuchar, en uno de estos programas, a chicos o chicas decir... "Y sí, yo veía algo, me gustaba, seguía a la persona, y se lo sacaba. Se me metía en la cabeza que lo quería y lo tenía que conseguir". O chicxs que se drogan y como necesitan más plata: "Y sí, entonces necesitás salir a robar para conseguir más plata para poder comprar más droga. Y si se resisten... y bueno, sí, me defiendo.. y si lo tengo que matar, es mi vida o la de esa persona... ". Es no tener registro de que alguien no está agrediendo, sino que fueron a tomar lo que no les pertenece...
Lo sé, llámenme *NAIF* con mayúsculas y negrita, pero es algo que no me puede entrar en la cabeza... No puedo terminar de asimilar determinadas actitudes del ser humano. No puedo comprender cómo se puede llegar a .. por ej. a secuestrar a una chica, inyectarle ketamina, y hacerle tragar 28 pastillas de paracetamol y que esa chica, gracias a que pudo, con las fuerzas que le quedaron cuando la dejaron en la calle semi-inconsciente, llamar a sus amigos sin saber dónde estaba y ellos la guiaron, *por ahora* salvar su vida. Pero tiene un daño en el hígado, probablemente irreparable. ¿Por qué alguien querría hacer eso? Yo no lo entiendo. No entiendo nada de esto. Si alguien alguna vez puede explicarme... y que tenga sentido.. les voy a estar muy agradecida. Sinceramente, y sin ser pesimista (porque en realidad soy extremadamente positiva en mis pensamientos siempre), creo que la mayor parte de la humanidad está yendo derechito camino hacia la autodestrucción.
El Alma en su Laberinto ·· Hoy, totalmente shockeada. O.O
De deberes, derechos, límites y extralimitaciones. Un menjunje, bah!
Bien. Hoy pensaba, cuando llegué al trabajo haciendo un esfuerzo físico bastante importante, pensaba en que claro, la recepcionista (L.) no puede hacer malavares, ni magia, y entonces es comprensible que yo tenga que ir por lo menos a cubrir la clase que me habían asignado el viernes y que era a las 9:30. Pero mis otras dos clases eran a la tarde (luego me enteré de que me habían dado mal el horario y me habían dicho que una de ellas era dos horas más tarde de lo que eran en realidad O.o ), con lo cual pensé, ingenuamente, que podrían ubicarlas, sobre todo porque no soy del grupo de "teachers" Hdp que llama para decir que está enferma y que se arreglen como puedan.
Ahora, vayamos una semanita hacia atrás para poder comprender la situación.
Martes 5 de mayo: me despierto a la madrugada con un dolor asesino en el seno paranasal y en la parte superior de la mandíbula. O.o Pensé: "Zas! Se me infectó el 'piercing'!" Traté de dormir y algo pude. Me levanté medio estúpida por el sueño y después de mirarme en el espejo, las dos neuronas hicieron chispa por un instante y pensé: "Naaah, pero si estuviera infectado como para que me duela toooodoo esto, tendría la nariz colorada y mi cara estaría irreconocible". Me quedé más tranquila y procedí con mi día.
Miércoles 6 de mayo: me despierto a la madrugada con un dolor asesino en la parte izquierda de la cara. O.o Pienso: "¡¿Otra vez?!" Me masajeo la sien medio dormida, se me pasa un poco y me desmayo de sueño de nuevo. Y el día sigue.... con dolor incluido, ya con el dolor instaladísimo... cómodo nomas.
Jueves 7 de mayo: (no, no es el Día de la Marmota!) me despierto a la madrugada... bueno, ya saben toda esa parte. Voy a mi clase de canto. Cero energía. Pffffff. Doy clases, bla bla. Dolorrrr, dolorrrrrr, no se me va el dolorrrr. Grrrññññññññ.
Viernes 8 de mayo: OK, no dormí casi nada, me desperté a las 2 horas de haber conciliado el sueño, y luego de dar vueltas como una energúmena, me vestí y me fui a la guardia odontológica. Estaba vacía y todavía la estaban limpiando. O.o (Ooopppss!) Me ve el dentista de guardia y me dice que es una contractura, y me receta diclofenac. Ok. Compro diclofenac, tomo diclofenac, voy a mi clase. El diclofenac no me hace nada, como si me hubiera comido un caramelito masticable dietético. Mi madre me aconseja (con conocimiento de causa por su profesión) que le agregue valium, porque tiene efecto miorrelajante. Con esas dos cosas "debería" quedar bastante idiota, ¿no? ¡¡Pero no!! Nada, che. El dolor, ahí, al pie de mi mandíbula!! El viernes a la noche entonces, me perdí la despedida de una chica del laburo que se va a trabajar a otro lugar.... y bueno, por fin un pooocooo entre diclofenac y valium aflojó y pude dormir. (por diossssssss).
Sábado 9 de mayo: Me levanté tarde... tranqui... casi no me reconocía sin sentir ese dolor constante y que me hacía acordar a la vez que había tenido paperas. PEEEROO, como todo no puede ser taannn fácil, empezó a molestar de nuevo y ya a la tarde, caminaba por las paredes otra vez. Oooootra vez a la guardia.
Me dice el señor de seguridad: "Hay dos horas de demora". Lo miro. O.o Mi papá, que me había acompañado porque la verdad es que no me sentía nada bien, me decía desde atrás: "Y vos vas a esperar dos horas?!". Lo miro de reojo y le digo: "Si no tengo que esperar toda la noche, y sinceramente, no puedo dormir así; así que me parece que entre dos horas y toda la noche, me quedo con las dos horitas."
Mientras tanto, el señor de seguridad me dice que había otra guardia cerca. Hacía allí me dirigí. No había nadie. Aleluya hermanxs. Me atiende una odontóloga jovenciiiita. Bueh, me mira, mira las placas seriadas que había llevado por las dudas, que me había sacado juustttto el jueves, y me dice que no tengo nada, que es una contractura. Ò.o Y que lo que estaba tomando estaba bien. Que lo principal era que tenía que estar *TRANQUILA*. Y que no perdiese el turno que tengo en el dentista el viernes para sacarme la muela de juicio, etc, etc. En fin.
Y así seguí. Para qué repetir los días. Me agarré una gripe importada de Italia, que trajeron mis padres con tanta amabilidad. No se me pegó fuerte, creo que porque le estoy dando al diclofenac de lo lindo.
Ahora, volviendo al domingo a la noche. Me veía venir que no iba a poder repetir una semana como la pasada, por el simple hecho de que la última clase del viernes la di con tanto dolor que no podía concentrarme. (Y cuando digo dolor, quiero decir *DOLOR*. Tengo una tolerancia *altísima* al dolor. *Nunca* lloré de dolor. Pero el viernes me desesperé tanto que se me caían las lágrimas). Traté de prevenir un plantón a mis alumnos, a mis superiores y un problemón a L., la recepcionista tratando de ubicar las clases que yo tendría. Hablé con ella por MSN, hablé con mi jefa por SMS. PERO, igual tuve que ir a la clase de las 9:30.
Y aquí volvemos al principio. Y a lo que también quería expresar, además de todo esto que ya me tiene hasta "ACÁ". *Marcando con la mano la frente con gesto rígido*
Llegué, y conté lo que me pasaba. Mi supervisor, un tipo bastaannnnte psicopatón, que me vio toda la semana pasada, cuando le dije lo que me pasaba, me contestó con SU achaque. (NO soporto la gente que, a menos que esté dado el contexto, cuando una está explicando una situación o contando algo que siente, inmediatamente sienta la necesidad de mostrar que le pasa lo mismo). Que él había estado todo el fin de semana con el cuello duro y bla, bla, bla. Sinceramente lo siento por él, pero no me importa. O sea, sí, pobre, sé lo que es no poder moverse, pero he ido a trabajar también así y él no se enteró.
Les digo a él y a L. que si por favor podían ubicar las clases que tenía a la tarde porque yo *realmente* no podía dar clases. Empezaron con que no tenían "teachers", que iban a tener que cancelar las clases si yo no la daba... en fin.
Fui a dar mi clase de las 9:30. Un parrrtoo. Hablaba y me dolía, me reía y me dolía, no hacía nada y me dolía. ARGH. Terminé la clase y fui directo a la oficina. Le dije primero a L. y después a mi Sup. que lo sentía pero que no podía. Me dijo (él, porque L. me dijo que lo hablase con él, y con mucha razón) que lo viese con L. Para variar, sacándose la obligación y los deberes que él tiene que asumir y pasándolos a una recepcionista que no cobra acorde con eso. Le dije que L. me había dicho que le preguntase a él. Me dijo que una me la podían ubicar, que si podía tomar la de más tarde.
Y es esto lo que me saca de mí. Si yo me siento más o menos, no voy a pedirle una y otra vez que me saque las clases. ¿Qué gano? Literalmente, nada. Porque cobro por clase. Virtualmente, nada tampoco, porque si me siento más o menos y le pidiese que me cambie clases a cada rato, sería una vaga. Cosa que no hago y cosa que no soy. Y tampoco una irresponsable que llama para decir que no puede ir y los deja que se arreglen, como muchos.
Pero me resulta una absoluta falta de respeto que no puedan ver que se trata de la salud de una persona. Que sí, los alumnos pagan un fangote de guita para ir a estudiar, y a nosotros nos pagan una miseria para ir a enseñar, y aun así ellos saben quienes son leales a la institución y se aprovechan. Y no es la primera vez que me ponen en la incómoda situación de tener que imponerme y decir, "Perdón, pero NO PUEDO dar la clase". Punto. Porque me han hecho dar clases con fiebre. Y eso es un atropello.
Luego vino N., la sub-directora, con quien había hablado ayer por SMS. Hablé con ella brevemente, ella sabía cómo venía la cosa, y me dijo que evidentemente tenía una neuralgia y que no me hiciera problema, que me fuera a descansar. ¡¡Por favor, alguien que piensa y que razona y que se da cuenta de que está trabajando con seres de carne y hueso y que no solamente los alumnos son seres humanos!!
Sinceramente, creo conocer mis deberes y mis derechos en mi lugar de trabajo. Hago lo que tengo que hacer en tiempo y forma muchísimo mejor que la mitad de los "teachers" que trabajan ahí, como mínimo (y no estoy siendo soberbia). Pero conozco mis limitaciones así como las limitaciones de mis colegas y las de mis superiores. Y como las conozco, también sé cuándo se extralimitan. Y como me conocen y saben que soy "la que nunca se encabrona, la que hace las cosas de onda, la que tiene muy buen carácter, la que siempre está muy bien predispuesta", saben también (o creen) que pueden psicopatearme. Bah, él, mi supervisor, cree eso. Y no sabe cuánto se equivoca.
Seré todo eso; podré tener cara de idiota, pero detesto la gente que se deja llevar por las apariencias. ;o)
El Alma en su Laberinto ·· Hoy, DOLORIDAAAA!!!! (cabe alguna duda??)
Sobre la intrépida experiencia que puede resultar de comprar un libro (o dos)
Así me dirigí rauda a la Librería Santa Fe (que diga cuál fue, *tiene* un motivo). Entré, curioseé como siempre las primeras mesas de estrenos y bla, bla, y me encaminé a los estantes. Eran novelas así que mi mente se iluminó (je, sí, ya sé, un poco mucho, ¿no?) y pensé, "¡Ah! ¡Anaïs Nin!". (Esto viene a cuento de que siempre que voy a la librería con la firme idea de comprarme algún libro "de género" * , nunca recuerdo a *ningún(a)* escritor(a)!!!). Y lo bueno fue que no sólo me acordé que hacía rato quería leer algo de ella, sino que además, ¡encontré dos libros de ella! Encontré "Henry Miller, su mujer y yo" e "Incesto" (una versión que dice que no está censurada y que contiene escritos que antes no habían sido publicados O.o ).
Busqué, luego, porque la recordé, a Susana Guzner, porque vengo queriendo leer algo de ella hace rato, pero no la encontré, así que dije "suficiente" y me dispuse a saber cuánto me iban a cobrar cada libro y más luego a decidir entonces si llevaba los dos o de cuál me desprendería. Sorprendentemente, uno salía $38 (pesos argentinos), y el otro, $39 (pesos argentinos). ¡Wow! Normalmente una esperaría que UN solo libro salga $80 (pesos argentinos). Previo preguntar por Susana Guzner (y que me dijeran que no sabían ni quién era), y preguntar cuál de los dos me convenía leer primero (antes de decidir llevar los dos), y que me dijeran que dependía de lo que quisiera saber sobre ella, dije que, en efecto, llevaba los dos.
Mi pregunta sobre cuál leer primero tenía un motivo claro: en la solapa de "Incesto", dice que éste es una especie de continuación póstuma a los escritos publicados en "Diarios", que se inició con "Henry Miller, su mujer y yo". No hay que saber interpretación de textos para darse cuenta de que si una quiere seguir una línea cronológica, la idea es leer primero el de la relación con Henry Miller y luego "Incesto". PERO, el hombre de la Librería me dijo que "dependía de si quería saber sobre ella, o de su relación con Henry Miller".... "y su mujer", dijo, después de una breve pausa. *levanto ceja izquierda*
Cuando iba a pagar, antes de que le dijera que llevaba ambos, el muchacho que me atendió me dice: "¿Viste la sección de relatos eróticos que está arriba?". *ahora levanto ambas cejas* Mi respuesta inmediata fue algo así como: "No.... ? ...??"
- Ah - continúa él muy seguro de sí mismo, - Arriba está la sección de relatos eróticos por si querés ver.
- Ehhhh.... No. - creo que respondí más secamente por desconcierto que por otra cosa. No sé a qué apuntaba su sugerencia. - Gracias por el dato, de todas formas. - agregué.
- ¿Y conocés a "Blablabla"? (insertar nombre de autor(a) que desconozco completamente que según él es chilenx y ... no sé qué más?) - la siguió.
- No.
- Ah, está por acá. - va a una estantería de mi derecha y toma un libro y me lo da. Leo el título: "X (número) relatos eróticos" y se veía en la tapa un ángel y... una figura de no-sé-qué. (se nota que no me interesaba y que además, me molestaba, ¿verdad?).
- Ah. No. No lo conozco. Gracias. - le digo, tratando de encontrar un lugar donde dejarle el bendito libro que me encajó. Se lo dejo en un costadito, haciendo equilibrio. - Te lo dejo acá.
Bien. Pagué, me fui, volví al laburo, pffffffffffffffffffff. Idiotasssss. Hablando con una compañera y amiga en el laburo, me decía que realmente estaba muy desubicado este muchacho y que se podría haber metido en un lío, porque estaba ofreciéndome algo que yo no había pedido y yo, tranquilamente podría haberme sentido ofendida. Sí, no sé si tanto, pero la realidad es que no me sentí muy bien atendida. No sentí que "enviarme a la sección de relatos eróticos", cuando todo lo que hice fue comprar dos libros de Anaïs Nin (que como dijo mi amiga, tranquilamente podrían haber sido un regalo!), y preguntar por Susana Guzner, fuera lo más adecuado, sin mencionar el hecho de darme un libro del mismo género que le dije que no, allí mismo, y cuando todos sabemos que *eso* es hacer que una quede expuesta por mucha libertad de expresión, de lectura y bla bla bla que haya.
La verdad, la gente de Librerías Santa Fe del Shopping Alto Palermo, dejó mucho que desear esta vez. So sorry.
El Alma en su Laberinto ·· Hoy, con nueva literatura entre manos.... muejejejejeje
* "de género" : le llamo "de género" a lxs autorxs gay o lesbianas que escriben novelas o biografías sobre estos temas precisamente.
Y sobre gustos... ¿no era que no había nada escrito y bla, bla bla? ¿¡EH?!
Son varios temas a tratar, creo (y me pongo seria, y con la seriedad, a veces, el inevitable sarcasmo), casi como si fuera una educación sexual para el cerebro.
¿Cómo se le explica a un hombre con palabras simples que, así como a él una mujer le parece preciosa, a otra mujer *también*? Y eso es todo. No es porque falten ni sobren *ellos*, es simplemente una cuestión de gustos. ¿O acaso alguien le pregunta (incluso él mismo) por qué le gusta una mujer?
Pues bien, que luego vengan con la interminable perorata de que "no es natural" es otra historia. Qué es natural? ¿Lo que hace la mayoría es natural? Es decir que en este mundo pertenecer a una minoría no es natural. Cualquier minoría no es LO natural. Bueno, dirán, pero a veces simplemente se nace siendo parte de una minoría. Uno no puede elegir. ¡De acuerdo! ¡Clarísimo! Alguno de los que viven tildando a (en este caso) las mujeres de que seguimos una "moda lésbica" (no dudo de que haya algunas) no se han puesto a pensar que quizás, si una persona a la que le atrae otra de su mismo sexo pudiera elegir lo más "fácil", éso sería lo de la mayoría. Y lo de la mayoría sería, nacer con un gusto por el sexo opuesto, formar una familia "tradicional", y tener hijos de la forma "tradicional". Si se puede elegir, ¿por qué elegiríamos conscientemente lo que nos deja fuera del "sistema"?
Con todo esto, que sólo derivó de comentarios en la Web, creo que intento preguntarme, ¿por qué es tan difícil para la gente aceptar lo que es diferente para ellos? ¿Es tanto más fácil para un hombre pensar que dos mujeres están juntas porque ningún otro hombre pudo conquistarlas, que pensar que a esas mujeres les gustan las mujeres igual que a *ellos*?
El Alma en su Laberinto ·· Hoy, jugando a ser la protagonista de "Sex and The City", Gay version. =oP
Crónica reportando desde la ventana de enfrente (midiossssporfavorquealquienmeayude)
[*Barrio: léase alrededores de mi habitación, el lavadero de mi casa, y la cocina, aunque, por qué no, el departamento del otro lado del departamente de donde proviene la diversión acústica en cuestión. Pero eso ya no me incumbe].
Creo que hasta mi gata ha quedado totalmente opacada ante semejante.... "hilaridad".. que ya no maulla/ berrea/ arroja cosas/ pide para salir. Extraño, ¿verdad?
Un poco de información (un poquito) creo que será bienvenida. El departamente "B", cuyas ventanas se encuentras exactamente enfrente de la ventana de MI habitación, está habitado por dos personas, una bastante mayor que la otra (deducción astuta, una ES la madre de la otra). En el último tiempo, la madre se enfermó; luego supimos que estuvo internada (ya saben, supimos como todo se sabe en los edificios... no de chusmas, no... pero se sabe..). Y ahora parece que está bastante enferma. Yo lo sé porque la oía toser en las noches (y en las mañanas y en las tardes =oS ).
Una mañana, me despierto alegremente (como suelo despertarme) y luego de tomar mi vaso de leche habitual, vuelvo a mi habitación y me siento en mi computadora (digamos, "frente" a mí computadora, y en la silla). Estoy viendo cosas en internet, antes de continuar con mi sueño de vacaciones.. puedo remolonear.. bla bla.. y en eso, en mi silencia irrumpe una voz absolutamente..... ronca. Figúrense esas voces de mujeres, que hablan a los gritos en todos lados, que no cuidan en absoluto su forma de expresarse, que no les importa cuidar en absoluto su forma de expresarse, y que hablan de todo y por todas partes.... y además, con la voz RONCA. (Claro, de tanto hablar, y MAL!!).
La cara de sorpresa en mi cara creo, será irreproducible, sobre todo porque no terminaba nunca. Si sólo hubiera sabido que además de no terminar nunca *esa* mañana no terminaría nunca ninguno de los días que ella viniera a cuidar a la pobre anciana postrada!!!
Una típica charla de esta mujer hacia la anciana, en una mañana (fragmento de mañana) puede consistir en relatarle todas las noticias que se reproducen por la televisión, pero no sé por qué, se saltea las BUENAS noticias. No sé qué canal verá esta buena mujer, pero le cuenta las tremebundas historias de las muertes en la ruta, y de cómo un transeúnte fue atropellado por un tren y debieron rastrillar sus restos del andén para entregarlos a su familia, de cómo, aparentemente, el suegro de la hermana del primo de la novia del esposo de la mujer que se acostaba con la amante del verdulero que tenía un hijo que a su vez se transaba, a veces, a un chicho que le hacía los mandados... cómo *ése*, parecía ahora tener la culpa del asesinato del perro de la familia de la novia del empresario que manejó los asuntos comerciales del abogado de tal y cual familia rica en no-sé-dónde. O_o Juro que un día la va a matar a esa pobre anciana. La van a encontrar seca, en la cama, y nadie va a saber, y yo, mi pobre espírutu y mi almita vamos a saber quién fue la inductora de tal masacre.
Ni hablar de cuando viene "ÉL". ÉL viene los fines de semana. Ayyyy mamita queridaaa... Agarrensenn de algo!! Se la pasa, todo el día que está... dele que te dele... crítica que critica... no se sabe contra quién, no logro discernir contra quién... porque si supiera contra quién, por lo menos sería interesante, ¿no? Digo!! Pero no, no sé contra quien!! No sé si insulta porque a la pobre anciana la arrastraron al parque, porque la sacaron de la casa, porque no la sacan lo suficiente o por qué demonios.
En fin... podría seguir... pero creo que se capta el ambiente. Cuando tenga algo realmente memorable para contar, juro que vengo y actualizo!! MUejejejejejeje
El Alma en su Laberinto ·· Hoy, y cuando pensábamos que nada podía empeorar nuestro despertar... recuerden.. SIEMPRE hay algo peor... sobre todo cuando la voz es RONCA y el volumen es ELEVADO.
Teorías no aptas para mentes cerradas I
¿Por qué el hombre, la humanidad en su mayoría cree ciegamente en dios, en las religiones, pero pone en duda la veracidad y exactitud de los cálculos astrológicos basados en simples datos matemáticos que existen desde las mismas épocas que las preciadas religiones?
¿Por qué existe semejante escepticismo con respecto a determinadas experiencias comprobables y experimentadas por miles y miles de personas y no se pone en duda (y está mal visto hacerlo, de hecho, cuando se hace) las "palabras santas"?
Me hice muchas más preguntas de este mismo tenor, pero creo que en este par se resume las ideas y ya creo haber provocado suficiente revuelo.
La razón de mi cuestionamiento, pasa, en principio, por dos lugares básicos. Uno es una experiencia personal, de toda la vida; de hecho se trata de cómo fui criada. El otro es de la observación que surge de mi experiencia personal y de mi crianza.
A mí me criaron toda la vida, desde que tengo memoria con el lema "cuando tengas la edad suficiente, podrás elegir en qué creer". Bueno. Siendo niña, púber, adolescente ya, la realidad es que eso no era más que una forma de vida, una ideología. Cuando comencé a tener inquietudes, que más bien surgieron porque *necesitaba* algo a lo que aferrarme... de.. alguna forma... que no comprendía... empecé a darme cuenta de que las demás personas a mi alrededor tenían algo y conocían más cosas de las que yo, en mi mundo, era consciente. Evidentemente ellos se apoyaban en algo que yo desconocía. Creo que uno de mis primeros recuerdos sobre Jesús fue preguntar quién era, yo tendría unos 10 años. Y puedo asegurar que sigo llenando "baches" sobre su vida hasta el día de hoy. Como personaje histórico, como el hijo de dios considerado por el Cristianismo, y como la cantidad de perspectivas posibles sobre él. En fin, hay muchas anécdotas, y todas llevan a lo mismo, a una deducción a una edad adulta que inevitablemente me confrontó con mis padres en el "reclamo" de información.
El "Lema" me fue recordado. Y con las mismas convicciones con las que ellos pronunciaron su "Lema" durante todos estos años, yo les devolví *mi* "deducción" pragmática: "No se puede elegir sobre algo que no se sabe". Es decir, si uno educa y cría a un niño, y le enseña sobre, digamos, las bases de dos religiones, y "cuando crezca, elegirá la que quiera", pues maravilloso, elegirá la que quiera o no elegirá ninguna. De hecho mis padres tuvieron su oportunidad y optaron por ninguna. ¿Cómo puedo elegir sobre algo que nunca se me informó? ¿Cómo puedo formar el concepto de fe en mi alma, a la edad de 30 años, si durante los 29 anteriores, nunca supe de qué se trataba, ni cultivaron en mí este sentimiento?
Sé que suena a reclamo, pero también es altamente frustrante vivir con la idea de que cuando una sea grande va a poder elegiiiirrrr.... y cuando una es grande... se da cuenta de que no. No se puede elegir.
El otro lugar desde el que baso el cuestionamiento es la observación del mundo, de las personas, desde mi carencia del conocimiento de lo que es la fe, desde la carencia de fe en sí misma, pero no porque no tenga fe, sino porque no sé lo que es dicho sentimiento.
Todo lo que puedo decir es que admiro a la gente que se siente acompañada por su dios. Por dios. Que sienten que es como su padre. Un padre divino. Admiro esa adoración. Y lo hago porque no la entiendo. Y creo que debe ser realmente reconfortante, tener algo así, donde apoyarse, en quien confiar, donde depositar las angustias y todos los sentimientos en los momentos difíciles y en los no tan difíciles. Recuerdo cuando sucedió una muerte en mi familia. Volvíamos con mi madre y una tía en el auto y mi tía nos miró y nos dijo: "Qué difícil debe ser para ustedes los momentos así.... No me imagino pasar por cosas de este tipo y no tener dónde apoyarse".
Debo confesar que me tomó mucho, muchísimo tiempo encontrarme y encontrar una energía en donde y con la cual no me siento sola. Donde puedo depositar mis miedos y transformarlos. Donde canalizo mis alegrías, pero donde cuando estoy sola, en realidad, no lo estoy. Y no puedo explicarlo tampoco, aunque intentase usar todas las palabras que conozco.
Voy a terminar esta entrada aquí. Y seguir en la siguiente, retomando el tema de las religiones vs. Astrología y demás ciencias, en el por qué de escepticismo a la hora de la "fe".
El Alma en su Laberinto ·· Hoy, con el incienso en mano, cristal de roca y turmalina negra al cuello, y viendo las compatibilidades en el manual de Astrología.
La disconformidad ....... y luego yo. O_o
¿Cuándo se está conforme? ¿Alguna vez se está conforme? ¿El ser humano en general, llega a estar conforme o sentirse conforme con ALGO en la vida? ¿La saciedad es igual a conformidad? ¿Estar contento es igual a estar conforme? ¿Qué demonios es estar conforme? A lo mejor si me pregunto una y otra vez qué es estar conforme pueda darme cuenta de por qué la gente siempre parece no estarlo.
Estar conforme con algo. *Pienso* *Evito mirar la definición en el diccionario* *Pienso un poco más* .......... Me viene a la mente "estar satisfecho". Bien, vamos avanzando. Si uno está satisfecha es porque le gusta aquello por lo que se encuentra así en primer lugar (obbvvioo!!). ¿Se puede estar conforme con algo que uno no eligió? ¿O sea, que te guste pero que no lo hayas elegido? Hace falta un ejemplo, aunque mi mejor profesora de historia de toda la vida, admirada por mí, decía que las cosas no se definen con ejemplos y que los etcéteras se agregan cuando ya no se sabe qué decir (!!!). =P Pero volviendo, sí, puede gustarte algo que no elegiste o podés estar conforme con algo que no elegiste, y para ver cómo, pondremos un ejemplo. Hmmmm... *Pienso* *Evito pensar en grandes cosas como "elegir a los padres", "elegir una religión", porque no funciona* ........ (o sea, sí pero no para esto)... Ok, pongámosle que para nuestro cumpleaños nos regalan una remera. Que no se puede cambiar. Quizás no será nuestra favorita. Quizás de haber ido, habríamos elegido otra. Pero no la elegimos y aun así nos gusta y estamos conformes. Ahí está. Simple.
De todas formas, no se trataba de todo esto lo que evaluaba, sino de lo contrario, de por qué la continua disconformidad del pueblo, de por qué quizás todo el mundo en su mayoría siente que siempre tiene que protestar por algo porque sino se está muerto. Como pueblo. ¿Por qué? ¿Acaso un pueblo feliz es un pueblo débil? ¿Un pueblo conforme es un pueblo manejable? Y al quejarse y crear este clima de astío y de permanente descontento y de permanente suciedad mental, ¿acaso no es más vulnerable el pueblo, que si está satisfecho? No me opongo a reclamar, protestar, denunciar, manifestar, y hacer lo necesario y más para que se hagan cumplir nuestros derechos como ciudadanos independientes, pero creo que, para hacer una analogía, si en una marcha para pedir por algo, no caminamos todos juntos, parejos y para el mismo lugar, en la misma dirección, y sin tantas discordias entre nosotros mismos, es bastante difícil pedir que los que queremos que nos oigan, de hecho, nos oigan, cuando desde el vamos no nos podemos escuchar entre nosotros ni organizarnos. Cuando no se sabe qué es lo que se quiere, qué es lo que se pide, no se puede pedir. Cuando no se sabe escuchar, ni se quiere escuchar, no se puede pedir que los demás lo hagan por uno. Cuando no se sabe escuchar, no se puede hablar, menos que menos.
Quizás soy muy ingenua, o suene muy pedante. No sé cuál, no sé si las dos o ninguna. Pero son pequeñas cosas (o cosas enormes) que no comprendo. Que veo en gestos de todos los días o en cosas gigantes de hace años, y no lo comprendo. Pero no es toda la gente... y confieso que a veces me gusta descubrir que quedan personas que sí sen sienten conformes con alguna cosa, en algún momento (que no es lo mismo que conformarse con cualquier cosa) y después siguen con la vida, mejorándola para tener esas pequeñas satisfacciones que contribuyen, al fin y al cabo a ser feliz..
El Alma en su Laberinto ·· Hoy, disconforme con tanta disconformidad general.
